UNA DE DON ANTONIO RIBERA I JORDÁ

15 05 2012

COLABORÓ: DON PEPE

“El 24 de septiembre de 2001 murió en una residencia geriátrica el venerado padre de la ‘investigación (¿?) ovni’ en España, a quien se le considera el ‘padre’ de la ufología española (sobre todo por lo que sigue, ¡ah pa’ investigacioncita!).

Fue un reconocido escritor, ufólogo y submarinista español, publicando numerosos libros sobre el tema, siendo el cofundador del Centro de Estudios Interplanetarios (CEI) de Barcelona (1958). ‘Curioso universal’, Antonio Ribera i Jordá, emprendió su viaje más largo, después de habernos dejado una treintena de títulos fundamentales sobre los NO identificados. Su influencia entre quienes investigan y escriben sobre lo heterodoxo es impagable. Fue invitado como ponente a numerosos congresos internacionales, tanto en Europa, como en América, dedicados a la temática ovni; asimismo fundó la desaparecida revista Horizonte, además de colaborar con diversas revistas paracientíficas, como Mundo Desconocido, Karma 7, Lumières dans la nuit (Francia) o la Flying Saucer Review (Reino Unido), entre otras. También colaboró en diversas revistas y diarios de carácter cultural y social como Pont Blau, La Nostra Revista, Tele-Estel, Xarxa o Avui. Fue miembro del PEN catalán y de la Asociación de Escritores en Lengua Catalana (AELC)”.

Pues bien, siguiendo acerca de él –esto ya no es parte del panegírico–, en la página 21 de uno de los libros que escribió, “LAS MAQUINAS DEL COSMOS”, estando tan emocionadamente loco, después de que supo que un presidente le había dicho a otro presidente la anécdota relatada abajo, con ella comenzó su libro, en el que relata:

“Hallándome en México en 1970 (Palabras copiadas textualmente del libro mencionado), invitado por Pedro Ferriz para comparecer junto con el doctor J. Allan Hynek en su famoso programa televisivo ‘Un Mundo Nos Vigila’, del canal 5 de la televisión azteca, mi editor y querido amigo mexicano Guillermo Mendizábal Lizalde (que fundó la “Editorial Posada” ) me contó la anécdota siguiente: un día se hablaba de ovnis en una reunión a la que asistía el licenciado Miguel Alemán, ex presidente de México. El señor Alemán escuchaba atentamente y en silencio lo que allí se decía, hasta que uno de los presentes se volvió hacia él para preguntarle:

“-Sr. Licenciado, ¿qué opina usted sobre los platos voladores?

“-Lo único que puedo decirles al respecto –contestó Miguel Alemán- es que, siendo yo presidente, lo era también de Estados Unidos el general Eisenhower. Y en una visita que hizo éste a México por aquella época, me confió, ‘de presidente a presidente’, que en una gira que efectuó en 1954 por el suroeste de los Estados Unidos, le mostraron un disco volante y los cadáveres de dieciséis de sus tripulantes –pequeños humanoides– , guardado todo ello bajo gran secreto militar en una base de las Fuerzas Aéreas. Para mí, viniendo de tan alta autoridad, la realidad de estos hechos no ofrecía la menor duda –concluyó el ex presidente Alemán”.

¡Muy bonita anécdota!, pero (siempre hay algún pero) don Miguel Alemán ya no era presidente de México en 1954, él lo fue, del domingo 1° de diciembre de 1946, hasta el lunes 1° de diciembre de 1952. Eisenhower tomó posesión de la presidencia el martes 20 de enero de 1953. Si se entrevistaron como presidente de México, Alemán, y como presidente virtual de Estados Unidos, Eisenhower, no podría haber ido éste último a visitar las bases secretas militares porque no tenía la autoridad para hacerlo todavía.

Como según “relata” Alemán, nunca fueron presidentes en la misma época. Cuando “Ike” tomó el poder, Ruiz Cortínez ya estaba al mando en México. Todo esto salió de una de las tantas mentes lunáticas que han sustituido al Dios hebreo por dioses ¡extraterrestres!, los que nos van a salvar de la destrucción (ojalá nos salvarán del Crimen Organizado. ¿O es esto una prueba por la que tengamos que pasar los terrestres para poder purificarnos?).


Dwight D. Eisenhower, vestido de uniforme, junto a su esposa Mamie Eisenhower.

¿Quién, con mucho dolo, mintió aquí? ¿Guillermo Mendizábal, Miguel Alemán o Antonio Ribera?

Si esto no es precisamente real, ¿cuántos de los trabajos del decano, casi dios, de los ufólogos españoles –y de los de todo el mundo– habrán carecido de veracidad? “Para muestra solo hace falta un botón”.

Investigación realizada por don Pepe, o sea yo.